La Conferencia Episcopal, que preside el obispo castrense Santiago Silva, declaró que “resulta incomprensible a la razón que se haya tomado tal decisión” tras la determinación del Tribunal Constitucional de rechazar los requerimientos contra el proyecto de aborto en tres causales.
En una declaración pública, los obispos chilenos manifestaron que “desde la fe que profesa una parte importante de la sociedad chilena, la resolución que acaba de ser adoptada y que declara conforme con la Constitución el proyecto de ley de aborto, ofende a la conciencia y al bien común de los ciudadanos”.
La nota añadió que “la sociedad entera es la que pierde al legalizarse el aborto en Chile, aunque sea bajo ciertas condiciones. Estamos frente a una nueva situación en la que algunos seres humanos que están por nacer quedan desprotegidos por el Estado en este básico y fundamental derecho”.
“A partir de ahora nuestra opción por la vida se traduce en redoblar nuestro esfuerzo para seguir acompañando a las mujeres que viven situaciones límite en su embarazo, a las que deciden continuar con él y a las que piensan que el aborto es una solución”, agregó la declaración.
